SUPEREGO

El camino de descubrimiento de la riqueza interna de nuestro potencial humano está repleto de desafíos y obstáculos. Uno de los obstáculos en el trabajo interno y la realización espiritual es el crítico o juez interno, también conocido como Superego, que es una estructura difícil y dolorosa.

El juez aprendió normas de lo correcto y lo incorrecto de los padres y la sociedad. Necesitamos el apoyo y las directrices firmes del juez mientras desarrollamos nuestra propia habilidad para percibir, evaluar y entender. Sin embargo este proceso no se hace reconociendo los recursos esenciales presentes en el momento de nacer, que son los atributos de nuestra Identidad Esencial la cual queda en la sombra y se suprime la luz de la verdadera consciencia. El juez se convierte en un agente coercitivo que nos juzga, compara, condena, culpa y nos ataca a nosotros y a los otros constantemente. Rige nuestra vida diaria a través de críticas, prejuicios, evaluaciones, expectativas y normas.

El Superego marca los limites de nuestra experiencia, reforzando una imagen personal que vamos recreando momento a momento por medio de acciones, creencias e ideales. Cada vez que ponemos en duda o cuestionamos dichos límites somos atacados por este juez.

El Superego llega a ser una de las principales fuentes de sufrimiento interno a través de la baja autoestima, culpas, vergüenza, devaluación y auto- recriminación. Es la parte nuestra que encarna reglas y mandamientos inflexibles, y que es impermeable al entendimiento y ciega a la realidad.

El retiro está dirigido a:

  • Entender porqué está el Superego, como se creó y cuales son sus funciones.
  • Aprender a defendernos de sus ataques de manera de romper el patrón interno de conflictos.
  • Contactar espacios profundos donde podemos tener la experiencia de nosotros mismos de una manera relajada y así reconectarnos con la Consciencia Esencial de la cual el crítico interno es una imitación pobre.

La invitación es a aprender a caminar con la Guía de nuestro sabio interior que nos entrega perspectivas nuevas, frescas, claras y objetivas de nosotros, los demás y la realidad.